Daniela dijo: —Bien, ¡vamos ahora mismo!
Luciana se levantó y se fue con Daniela.
...
Valentina estaba en la mansión. Abrió la puerta principal y afuera estaba una figura alta y apuesta. Era Mateo.
¿Cómo podía estar aquí?
¿No tenía una cita para comer con Luciana?
Aquel día no había ido al ayuntamiento para registrar su matrimonio. Habían pasado dos días y no la había contactado, no la había buscado, ni siquiera le había dado una explicación. Por muy buena opinión que Valentina tuviera de Mateo,