Héctor rueda desde la cama hasta el suelo.
Valentina, parada en la puerta, presencia la escena: el poderoso magnate Héctor siendo pateado fuera de la cama por Nadia.
Pff. Valentina no puede contenerse y se ríe.
Héctor se pone de pie, primero lanza una fría mirada a Nadia y luego mira a Valentina:
— Valentina, ¿de qué te ríes?
Valentina responde:
— Lo siento, señor Celemín, no me estoy riendo... a menos que realmente no pueda evitarlo, ¡ja, ja!
Héctor suspira resignado. ¿Ya terminaste de reír? ¡S