Héctor miró a Luciana con profunda decepción.
— Luciana, ¿acaso no mereces este golpe? ¿Cómo pudiste hacer algo así?
Héctor sabía que Luciana era algo caprichosa y manipuladora, pero cuando Valentina le contó que había contratado secuestradores, no quiso creerlo. No podía aceptar que su hija fuera tan malvada en el fondo.
Como líder de una poderosa familia y con Nadia siendo de noble cuna, ambos con orígenes privilegiados, ¿cómo podían haber concebido a una hija como Luciana? La combinación de s