Sofía esperaba obedientemente a su madre sentada en la silla, con una paleta en la mano.
En ese momento, dos hombres vestidos de negro se acercaron repentinamente, le taparon la boca y se la llevaron.
Sofía, aterrorizada, abrió mucho los ojos. Quería gritar pidiendo ayuda, llamar a su madre, pero con la boca tapada no podía emitir ni un sonido.
Plaf.
La paleta que Sofía tenía en la mano cayó al suelo.
Los dos hombres de negro se llevaron a Sofía.
Mientras tanto, Valentina seguía hablando por tel