Valentina estaba recordándoles que estaban allí para pedirle ayuda.
Marcela, Luciana y Dana se quedaron petrificadas. La arrogancia desapareció de sus rostros.
Valentina hizo ademán de cerrar la puerta.
Pero Marcela dijo: —Valentina, no cierres, venimos a rogarte, por favor, ayúdanos.
Marcela fue la primera en humillarse.
Valentina arqueó una ceja y miró a los demás.
Fabio y Renata también se inclinaron: —Valentina, antes nos portamos mal, por favor, ayúdanos, somos familia.
Ángel también se inc