Mateo únicamente deseaba encontrarse con la doctora Milagro. Y cada minuto que pasaba esperando lo ponía de peor humor.
—Señor Figueroa, seguramente tiene algún contratiempo —especuló Dana, observando su reloj—. Nadie conoce realmente cómo son sus actividades, debido a sus tres años de retiro.
La desaparición de la doctora Milagro durante ese tiempo representaba el mayor enigma dentro del gremio médico.
"Señor Figueroa, fíjese en mí", pensaba Valentina desde la puerta. "He venido tal como lo aco