Daniela también oyó la maldición del hombre y miró a Diego.
El rostro frío de Diego se perfilaba bajo la tenue luz de la calle. Viéndolo tan de cerca, Daniela notó cierta juventud en sus facciones. Aunque parecía mayor de lo que era, debía tener más o menos su edad, también en primer año de universidad, muy joven todavía.
No mostraba expresión alguna, permanecía en silencio.
Daniela: —Oye...
Antes de que pudiera terminar, sintió que la presión en su hombro disminuía. Diego la había soltado y hab