Capítulo 25
Mateo revisó la foto y sus ojos se entrecerraron. Ese Ferrari le resultaba muy familiar.

Miró a Luis: —¿Esa mujer conducía ese auto?

Luis asintió: —Sí, incluso logró que la perdiera. Es una mujer muy interesante.

Si la memoria no le fallaba, ese Ferrari era el que le había regalado a Valentina. Además del cheque millonario, le había concedido algunos autos y casas, pero, según le informó Fernando, ella solo había aceptado el Ferrari. En ese entonces le había parecido extraño, ¿sabría conducir
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Imelda Aguirremmm que tiene te extraordinario es solo una más de esas cosas simples
Gisel Villalbahay varias incoherencias... por ejemplo del estado vegetativo no se sale... con lo cual creo que quisieron decir coma o algo así... y si estaba en ese estado como pudo casarse? si no era capaz de dar su consentimiento
Digitalize o código para ler no App