Margot definitivamente no admitiría nada, pero tampoco podía dar explicaciones satisfactorias a Susana. Después de todo, Susana era la pieza más poderosa que tenía en sus manos, y necesitaba usar a Susana para derrocar a Daniela.
Margot balbuceó: —Yo...
En ese momento sonó una melodiosa tonada de teléfono, alguien estaba llamando a Susana.
Susana sacó su teléfono, y Margot con sus ojos agudos vio que en la pantalla aparecía "Daniela".
Era una llamada de Daniela.
Susana presionó para contestar: —