«¡Terry!»
Emily abrió los ojos bruscamente, intentando incorporarse.
Algo parecía presionarle el cuerpo, y la fuerza la hizo retroceder en cuanto se levantó.
Era… el brazo de un hombre.
Con el brazo apretado contra ella, su mano descansaba donde estaba su corazón.
Ella se movió, aquella gran palma… sus cinco dedos se apretaron inconscientemente.
Emily gritó y le dio un violento empujón asustada.
El hombre frunció el ceño y se quedó mirando la cara sonrojada de ella.
Mirando al lugar donde acaba