Sintió que la fuerza que la agobiaba desaparecía de repente.
Emily abrió los ojos y se dio la vuelta. Su mirada se posó en Hunter que estaba de pie junto a la cama. La miraba fríamente. Sus ojos estaban teñidos de extrema frialdad e ira, así como de cierto… asco.
La odiaba. La miraba como a un objeto horrible.
Emily sintió que el corazón se le apretaba rápidamente, pero aun así consiguió envolverse en una manta antes de retroceder hasta un rincón de la cama.
La mirada de Hunter era tan fría com