Capítulo 235

Era la primera vez que Emily aparecía frente a Matriarca con un rostro sin disimulo.

Inesperadamente, Matriarca levantó la vista y vio a su hija, que apareció ante su vista con vida.

¡Ese hermoso y exquisito rasgo facial, esa tez blanca y delicada, esos grandes ojos negros y brillantes!

Todo esto era, ¡su Talía!

Cuando la Matriarca se emocionó, estuvo a punto de levantarse de la silla de ruedas.

Esta acción asustó tanto a la criada que había estado vigilando a su lado, que se apresuró a ayudarl
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