Capítulo 8: Extraño comportamiento.
Alejandra.
Tarde o temprano iba a sacar sus garras de perra, sólo había estado esperando el momento indicado para hacerlo.
La muy hija de puta dañó mi deliciosa cena con sus malditas palabras, y el puto de Kyle no dijo nada, sólo observo en silencio; un silencio sofocante.
Sus palabras no me dolieron en absoluto, dado que, Kyle me había recordado anteriormente que sólo soy un puto juguete para él, aunque me gusta comprobar que ejerzo cierto control sobre él, que no sabe ocultar muy bien esos sen