Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana siguiente, luego de la revisión me siento mejor, agradezco que haya sido un médico, aun el dolor en la espalda baja persiste, pero con menor intensidad. Yoli no me ha dirigido la palabra en lo que va de día y sigue recostada al sofá envuelta en la manta de animalitos mensajeándose con quien espero sea su madre, está fúrica todavía y aunque la entiendo, no le doy la razón ya que anoche no tuve culpa de nada. Anton







