41. Capítulo
El tiempo fue pasando cada vez más veloz y la barriguita de Alicia crecía. Se veía más hermosa con cada día que pasaba y radiante. Ahora se había mudado con Salvatore a un lujoso piso en la ciudad de Nueva York. Aún así, el interior del piso le brindaba un confort inigualable y se sentía como si no estuviera en los suburbios. Todo era calma, la que ella necesitaba.
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La noche de ese jueves, Hope volvió a entregarse en cuerpo y alma a su hombre, al que amaba.
Asthon siempre sabía cómo tocar ca