Es entonces que camino hasta la tarima donde el presentador de evento está tratando de atraer la atención de los presentes, con la sola intención de apaciguar el caos.
—Con su permiso —le digo arrebatándole de manera poco amable el micrófono y poniéndome al frente, para atraer la atención de todos y los dejen en paz de una buena vez.
—Siento interrumpir su interrogatorio malintencionado, pero hay algunas cosas que deseo aclarar aquí, frente a todos —espeto, logrando que los reporteros se aleen d