Pronto se vieron rodeados por muchos autos, los disparos, la persecución y la adrenalina no fue algo nuevo para Chely.
Nikolai confió completamente en ella y la dejó conducir a sus anchas mientras él pensaba la gravedad del problema.
¿Qué haría? No tenía armas y su móvil quedó olvidado, no sabe dónde. Al ver el bolso de Chely lo tomó y lo registró.
—¿Qué crees que haces con mis cosas? —Le reclamó, él estaba tirando todo.
—Tú preocúpate en conducir, yo tengo que preocuparme de cómo vamos a sal