Luka:
Cuando le pedí a Alicia que me esperara hasta el viernes, tenía toda la intención de ir.
Y cuando le dije que la quería, era verdad aunque ella no me hubiera escuchado. Ahora me doy cuenta que fue lo mejor. Yo era un enfermo de los negocios y de hacer dinero, ni el amor que le pudiera tener a esa chiquilla bella se comparaba con el que le tenía a esas otras dos cosas.
En París me habían retenido los negocios, también eso es cierto, pero el miedo a lo que ella me hacía sentir también.
Adem