Narrador:
Los días fueron pasando y el regreso de Luka se complicaba cada vez más, no solo por las negociaciones con ese grupo por el muelle, sino que le surgían nuevos negocios en París y no los desaprovechaba.
Las largas conversaciones por video llamada continuaron, pero no volvieron a tener, lo que podría llamarse, se*xo virtual. Alicia había quedado muy avergonzada y por más que Luka insistiera, no lograba convencerla.
- Anda cariño, ¿no te da ni un poco de penita que yo esté aquí solito de