—¿Por qué? ¿Qué pasa? —preguntó Amanda con prisa.
—Hay alguien aquí. Dicen que tienen un paquete para ti —respondió la señora Roberts por teléfono.
—¿Se ve extraño? ¿O actúa de manera rara? —preguntó Amanda nuevamente.
—Prefiero usar la palabra “raro” —replicó su madre. Un escalofrío recorrió la espalda de Amanda.
—¿Raro? —preguntó otra vez, mirando al detective Wills, que había estado escuchando atentamente. Este le dio una afirmativa.
—Escúchame, madre. Esto es lo que harás por mí. Vuelve aden