Todos los estudiantes se fueron dispersando hacia sus labores.
—Las espero adentro —manifestó Lucy. Emily y yo seguíamos sin hablarnos, Rebeca se condujo hacía nosotras notando la mala cara que llevábamos.
—¿Qué les pasa chicas? ¿No les gustó el viaje?
—Sí, solo tengo jaqueca —respondió Emily rápidamente, al parecer se le había olvidado lo sagaz que era Rebeca, para engañarla se necesitaba de mucha agilidad.
—Tómate una pastilla, aunque las rabias no se calman con analgésicos —Emily no refut