De pronto, las palabras se habían evaporado de mi lengua, la duda y el miedo entorpecieron mis razonamientos. Ethan no dejó de mirarme ni un solo instante, al igual que los ojos interrogativos de Emily que, aunque se mostró comprensivo, también quería saber lo sucedido. Continué absorta en una serie de pensamientos traumáticos.
—Necesito irme. No me siento bien.
Emily no objetó, pero Ethan, si lo hizo, se encontraba muy impaciente y no me dejó marchar tan rápido.
—Disculpa Victoria, pero no pu