Capítulo
El silencio que se aprende
Fernando estaba acostumbrado al ruido.
Las sirenas, las órdenes gritadas, el metal chocando, el fuego crepitando demasiado cerca. Su vida siempre había transcurrido en medio del caos, y quizá por eso el silencio de esa noche le resultaba insoportable.
Caminaba sin rumbo por las calles del pueblo, con las manos hundidas en los bolsillos y la cabeza baja. Las luces amarillas de los faroles dibujaban sombras largas sobre el asfalto, como si cada una de e