Capítulo — Las sutilezas del silencio
Naty avanzaba por los pasillos de la clínica con la misma postura recta de siempre, el paso firme, la mirada atenta. Para cualquiera que la viera desde afuera, era la doctora segura, la profesional impecable, la mujer que parecía tenerlo todo bajo control.
Pero por dentro, algo no estaba en su lugar.
Cada sonido —el pitido lejano de un monitor, el roce de una camilla contra la pared, el murmullo de voces bajas— le llegaba amplificado, como si su cuerpo