Capítulo: El juego apenas comienza
Era viernes por la mañana y el día parecía arrancar con una normalidad engañosa. Gabriel y Flor habían dejado a Dylan y a Florencia en sus actividades escolares, intentando comportarse como cualquier otra pareja de padres. Sin embargo, ambos sabían que ya nada era simple. Estaban dando los primeros pasos de un plan improvisado, frágil, que debía sostenerse con precisión… y convicción.
Mientras caminaban hacia el auto, Gabriel se ajustó la chaqueta y habló con