Capítulo 13
Determinación en la desesperación
Gabriel caminaba por los pasillos de la escuela con la mandíbula tensa y los puños cerrados. Cada paso retumbaba en su cabeza como un martillo. No escuchaba a los alumnos, ni los saludos, ni el ruido cotidiano del edificio.
Solo una frase giraba sin descanso en su mente:
No puedo perderla. No puedo.
La desesperación se le había vuelto una segunda piel.
Al cerrar la puerta de su oficina y encontrarse con Javier, su abogado, sintió cómo el aire s