Mundo ficciónIniciar sesión-Aunque, como usted lo pide a gritos, le daremos una razón para dudar
El muchacho y Eva veían como salía rápidamente del auto y me ponía a unos escasos metros de aquel tipo, con una actitud que denotaba un odio impronunciable, al mismo tiempo que mostraba una mirada altiva y orgullosa, como si supiera lo que va a ocurrir y se vanagloriara con ello