Un día antes de que regresaran a Portclair, Chris apareció de pronto en la sala familiar, cuando Naomi disfrutaba de un momento de tranquilidad. Se plantó frente al sofá con las manos en los bolsillos y una actitud que despertó las sospechas de Naomi.
—Ven conmigo.
Naomi ni siquiera levantó la mirada del libro que leía.
—No.
—Ni siquiera sabes adónde voy a llevarte. —Chris chasqueó la lengua, molesto, y se sentó frente a ella—. Vas a arrepentirte de rechazar esta invita...
—No me voy a arrepenti