El alivio fue tan intenso que casi le fallaron las rodillas. Volvió a comprobar lo que veía, por si sus ojos la engañaban o había malinterpretado la situación. Pero... eso era exactamente lo que había pasado. Nadie estaba herido, no se produjo ningún ataque y todos estaban bien.
Pero aquel alivio duró poco y enseguida se sintió molesta. Naomi aceleró el paso hacia el campamento.
—¿Naomi? —la llamó Eli, confundida, al verla avanzar casi a la carrera hacia el campamento sin decir nada.
Mientras ta