Su voz era tranquila. No revelaba tristeza ni rastros de un dolor que aún persistiera. Hablaba con tanta naturalidad como si comentara el clima.
Y eso fue precisamente lo que más sorprendió a Naomi.
—Lamento tu pérdida.
Josh sonrió.
—Yo también estaba muy triste en ese entonces.
Naomi volteó a mirarlo. Josh mantenía la vista fija en la fotografía que tenía delante.
—Estaba tan triste —continuó en voz baja— que hubo momentos en los que quise irme con papá.
Su voz seguía tranquila, pero aquellas p