También comprendía el miedo que siempre afloraba cuando alguien hacía demasiadas preguntas sobre su familia. Al final, nada de aquello había sido casual.
—Su padre sabía que la familia Devereux algún día se derrumbaría —continuó entonces el señor Smith—. Y la única manera de mantener viva a la última heredera era alejarla de Portclair.
Naomi bajó lentamente la mirada. Ella era la última heredera. Todavía no se acostumbraba a escuchar ese título.
Ese título le pesaba demasiado a alguien tan común