Josh: “Esta tarde voy a Raven. Seguramente sabes que mi equipo jugará un partido amistoso contra Raven. Espero enfrentarme a Derek. Quiero ver qué tan bueno es tu novio en realidad”.
Habían pasado más de tres horas desde que envió el mensaje, pero Eli no había respondido. Josh chasqueó la lengua, molesto porque, una vez más, Eli lo ignoró. Aunque no le gustaba, no podía obligarla a seguir respondiendo sus mensajes.
—Vamos, Josh —lo llamó uno de sus compañeros de equipo—. El camión está listo. Te