Seis meses después.
—¿No puedes dejar de correr, Addy? Mamá está demasiado pesada para perseguirte. —dijo Harriet, encontrando difícil respirar. Había estado intentando darle sus medicinas a Addison desde que se resfrió pero, la pequeña problemática decidió convertirlo en un juego de persecución.
—¡Tienes que atraparme, mami! ¡Eso hará fuerte a Aliya! —dijo Addison con una risita, refiriéndose al bebé que todavía estaba dentro de Harriet.
Tan pronto como se confirmó que estaban esperando una ni