—Quédate conmigo esta noche —susurró Lily, aferrándose a los brazos de Tony como si fuera a desaparecer en cuanto lo soltara.
—¿Quieres que pasemos la noche juntos? ¿Estás segura de esto? —preguntó Tony, mientras una pequeña sonrisa se abría paso en sus labios. Lily siempre huía de él y evitaba momentos como ese, pero ahí estaba, proponiéndole que pasaran la noche juntos.
Los ojos de Lily se abrieron de par en par y sus mejillas se tiñeron de rojo cuando por fin comprendió el sentido de sus pal