—Martin ha vuelto y quiere que vayas al escondite de inmediato. Creo que Drogo se enteró del tiroteo que ordenaste.
La garganta de Louis se secó y sintió que el corazón se le salía del pecho al escuchar la última parte. Ya no se sentía tan valiente como cuando ordenó el tiroteo sin esperar la confirmación de Martin, que era su superior.
—¿C-cómo demonios pasó eso? ¿Alguien se fue de la lengua? —preguntó con la voz temblorosa.
—No hacía falta que nadie hablara, hombre. Está en todas las noticias