Stacy no esperó a que el motor del coche se apagara antes de correr hacia el hospital. Había intentado mantenerse calmada durante todo el trayecto pero, en cuanto el edificio del hospital apareció frente a ella, sintió que la ansiedad regresaba.
—¡Stacy! ¡Espera! —Thomas intentó llamarla pero, ella cerró la puerta antes de que él pudiera terminar de hablar y salió corriendo hacia el hospital.
—A-Adrian Daniels. ¿Dónde está? —preguntó a la recepcionista con voz temblorosa.
—¡Señora Daniels! —la