— Debes darle tiempo para asumir esto, no es fácil para tus padres y yo lo comprendo así, de modo que vas a tener que ser paciente y comprensiva con tu familia porque no les estás diciendo que vas a Hawái—rozó sus labios en un ligero beso.
Fue en ese momento justamente cuando un nudillo tamborileó en el cristal del coche del lado de Sofía.
La chica sintió como le daba un vuelco el estómago al ver a su padre de pie justo a su lado.
— ¿Sofía, serías tan amable de bajar de ese coche en este prec