Dos años atrás
Dayana
Nos quedamos estáticos ante la notificación, ninguno se movió mientras los hombres alfas de cada casa en esta comunidad permanecieron callados detrás del alfa mayor. Así los veía. Papá era la cabeza de la casa, aunque dentro de ella mi mamá era quien mandaba. —Sonreí de solo recordar sus palabras. «Nadie debe enterarse de que aquí quien manda es ella».
Amaba esa relación, el cómo se cuidaban entre los dos, en cómo mi hermosa madre lo consentía y él, un hombre tan grandote,