Demetrio
Dante nos había mandado un mensaje de que nos necesitaba a todo Jaque Mate en el cuartel, antes de ir al sepelio de la tía Karen. Terminé de vestirme. Esta vez me puse ropa negra. Anoche hablé con mi padre hasta la madrugada, le conté todo, hasta lo que estaba sintiendo por ella y que no lograba identificar.
Fue tanta la charla que nada más hemos dormido, sí mucho, unas tres horas. Al salir de mi habitación, me detuve en la de Anastasia. No hemos quedado en nada y no tengo la más puta