"Me encantaría" le contesté, notando cómo se le iluminaban los ojos. También vi que su lobo, Alex, se asomó por un segundo, y me alegré de que también se emocionara por pasar un rato conmigo.
"Eso sí, vamos a cenar aparte de los demás. Tengo en mente un restaurante buenísimo al que quiero llevarte." dijo, esperándome para que me terminara de alistar. Me puse unas sandalias, agarré una chaqueta y decidí salir sin echarme el delineador, pero solo por hoy.
No podía parar de sonreír, caminamos junt