Yo sabía muy bien que el tiempo no estaba de nuestro lado, y que mis hijos, sobre todo Liam, podían perder la paciencia y hacer algo muy arriesgado.
Esa mirada tan decidida que tenía Liam me preocupaba mucho, porque lo conozco y sé que no iba a rendirse tan fácilmente. Tenía que decidir si dejarlo seguir adelante o encontrar la forma de hacerlo entrar en razón. Por ahora, lo mejor que podía hacer era ganar tiempo para buscar una solución que no lo pusiera en peligro.
"Voy a mandar hombres a rev