"Suzy." Escuché a mi papá decir.
Era el único que me llamaba así y sabía que lo odiaba, pero siempre me molestaba con ese apodo cuando era niña.
Lo miré, él se secó las lágrimas.
"Perdón, cariño. Lo lamento mucho…" Se disculpó, y entendí que eso sería todo lo que obtendría de su parte, porque no era bueno diciendo lo que sentía.
Mi mamá terminó apartándose para que mi papá pudiera abrazarme.
"Mi niña ya es una mujer echa y derecha. Y te has vuelto una mujer increíble, Susan. Richardo n