Después de saber quién había sido el culpable, me despedí del resto de los guerreros, ellos se fueron en silencio, pero ahora se veían mucho más tranquilos.
Cuando se llevaron al Kappa James, sentí mucha rabia. Tuvo suerte de que Marcel y Theodore me detuvieran, porque si no, lo habría matado a golpes.
Me lastimé la mano cuando golpeé al Kappa, pero lo disfrute, era lo mínimo que se merecía por haber sido tan imprudente, ahora tenía que pensar en cómo íbamos a conseguir ácido nítrico, aunque n