"¿Y qué hay de ti entonces? ¿Alguien especial en tu pasado o siempre fueron orgías desenfrenadas?" Lo provoqué y sonrió.
Tomó una uva y suavemente la colocó en mi boca, me aseguré de chupar su dedo sensualmente antes de metérmela en la boca, lo retiró lentamente. Sus ojos se volvieron negros, lo que significaba que a su lobo le había gustado.
"Eres traviesa, Tamia." Dijo y sonreí.
"Hubo en efecto alguien, se llamaba Susan. Fue mi primera novia."
Sentí una punzada de celos, mis sentimientos por