Entramos al cuarto donde teníamos retenido a Lucas, estaba sentado en una silla leyendo un libro. Se veía mucho mejor que cuando lo encontramos; le habían cortado la barba y el cabello, también había logrado aumentar unos cuantos kilos. Sin plata en sus órganos, fue fácil para su lobo y su cuerpo, recuperarse.
Nos miró, de inmediato pude ver que estaba avergonzado y arrepentido. De hecho, cuando miro a Marcel, bajó la cabeza. Talvez estaba pensando que habíamos venido a castigarlo por haber mat