~ Sylvester ~
Apenas empezó la batalla, supe que sería muy sangrienta. Vi que nuestros oponentes estaban resignados a morir y nosotros les concederíamos ese deseo, pero no les permitiríamos que nos llevaran con ellos.
Me lancé hacia un lobo que estaba frente a mí y caímos al suelo, mordí su cuello y le arranqué un pedazo de cuero, con la cantidad de piel que le quité, no podría sanar. Lo dejé desangrándose y fui por el siguiente. Sentí cómo otro lobo chocaba conmigo, pero solo logró empujarme u