"Muy buenos días, Alfa." Dijo Lilly y él le respondió con suavidad.
"Buenos días, Lilly." Ella me miró y me sonrió.
"¿A qué hora necesitas que vaya, Alfa?" Comentó insinuando que era para sexo.
"¿Ya saludaste a Tamia?" Le preguntó Sylvester y ella negó.
"Deberías mostrarle el mismo respeto." Le reprochó y quedé sorprendida, pero me mantuve serena.
"Buenos días, señorita Tamia." Dijo, reconociendo que no tenía marca y que ya no era una Luna.
"Buenos días, Lilly." Respondí y ella me sonrió.
"Bien.