Hablamos sobre nuestra boda y lo que nos pondríamos ese día. Y aunque intentábamos pretender que nada más nos preocupaba, el tema de Amanda estaba rondando nuestras mentes, robándose la alegría que se suponía que deberíamos sentir y no sabíamos qué hacer al respecto.
Tres horas después, recibí una llamada, era de un número registrado en la Isla Cain, así que contesté de inmediato.
"Su majestad, habla el Kappa Hendrix." Dijo mi interlocutor, al instante, me puse ansiosa.
"Jacob fue a la habitació