Leo sonrío y me miró.
"Soy un completo idiota." Exclamó y me puse de malhumor al escuchar cómo se trataba a sí mismo.
"En una de nuestras discusiones, le dije a Tamia que no era mi culpa haber encontrado a mi compañera destinada, pero ella, con toda la razón, me dijo que no me comprendía. Honestamente yo creía que había hecho lo correcto, que por lo menos había intentado alejarla. Ahora me doy cuenta de que solo fui muy débil. Después de verte a ti renunciar a tu compañera destinada por ella sin