~ Tamia ~
Estaba acostada en un mar de hermosas flores de diversos colores, arriba, el firmamento tenía un tono brillante de un color azul y morado, llevaba un vestido blanco holgado, me sentía feliz. Por alguna razón, supe que estaba soñando.
En ese campo de flores de lavanda y jazmín, no estaba sola. Miré al frente, y ahí estaba Sylvester, sentado en el pasto verde, de espaldas a mí. Me acerqué a donde estaba y lo abracé por detrás, entonces las nubes de un momento a otro se volvieron oscuras,